miércoles, 21 de diciembre de 2011

Ya es jueves, pero consideremos miércoles.

Equívocamente, me la he pasado estos últimos días pensando en todos los posibles escenarios, situaciones, dichos posibles para eso que anhelo. Pero ya a estas alturas de esta semana decisiva me doy cuenta que no doy más que pena, y que la verdad todo lo que estoy haciendo es completamente ridículo. 
Es triste ¿Saben? De verdad tenía esperanzas esta vez. Y es que estaban a mi favor las cartas. Todos los signos parecían indicar una falsa verdad.

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