A lo mejor era el ambiente de intimidad que propiciaba los atrevimientos, las inmoralidades. Habrá sido un trato tácito entre él y el silencio y las cortinas, pero por sobre todo con la puerta, el que estableció una vez hace ya tanto la mutua confidencia. De ésa que tan sólo consta en el comprender pero no en el saber realmente ni mucho menos en el oír. No era una falencia, era otra forma de ser.
Habían tantos en esa habitación sin haber ninguno, todos como fantasmas, pero éstos por separado conectándose y a la vez rehusándose a - en ocasiones comunicación con un receptor reacio, que no quería reaccionar ante las apelaciones. Si acaso el calor del día o el frío de la noche que se combinaban ya permitiría algo no se supo nunca, pues ese algo jamás tendría permitido existir en ninguno de los bandos porque a uno lo cubría la niebla y al otro lo inundaba el miedo.
domingo, 28 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Ahora
Aún ahora, y más ahora.
Certero frente a la incertidumbre,
un antes como que desde siempre
después como que para siempre.
Aún ahora, y más ahora.
No cae ya la noche
Se instaló hace ya mucho tiempo.
Aún ahora, y más ahora.
No hay más puertas que ésa
ésa que no es puerta
pero puta que está abierta.
Aún ahora, y más ahora.
Del otro lado hay sombra que es luz
luz que es enigma, enigma que encanta.
Aún ahora, y más ahora.
Cuando amenaza el fuego eterno
(y qué sé yo de sus cuentos amargos)
se nos empina la rampa siendo skaters.
Desde siempre y para siempre
todo está tan lleno de egoísmo
bendito sea.
martes, 2 de octubre de 2012
La blonde dans le métro
La veo a veces no más, pero es que no siempre voy viendo. Nunca he visto donde se sube, de todas formas no me serviría de nada, como si en el nombre de su estación se escondiera una verdad que vaya más allá del presente, una intertextualidad que se remonte a otros tiempos de ella, tiempos lejos de nosotros y nuestros pelos negros.
La rubia del metro no es de aquí, es puro paralelismo; un contraste tremendo, tal foraneidad debiese ser ilegal. Mas no negaré el placer estético de verla en las mañanas, de romper con las expectativas agitando sus cortos cabellos blancos mientras le habla a su hija en un idioma que excede todos mis nulos conocimientos en lingüística con tanta emoción y siempre haciendo de su discurso - bastante monológico, la niña sólo la mira sonriente - algo importante. Yo creo que eso es lo que me deja más cachudo, qué le estará diciendo a la niña. He preparado mis hipótesis sin bases pero igual (como esos queques veganos que no llevan huevo y uno los encuentra lo más ridículo del mundo pero funcionan a la perfección y para mayor joda hay gente que los consume por preferencia no obligación):
La rubia del metro no es de aquí, es puro paralelismo; un contraste tremendo, tal foraneidad debiese ser ilegal. Mas no negaré el placer estético de verla en las mañanas, de romper con las expectativas agitando sus cortos cabellos blancos mientras le habla a su hija en un idioma que excede todos mis nulos conocimientos en lingüística con tanta emoción y siempre haciendo de su discurso - bastante monológico, la niña sólo la mira sonriente - algo importante. Yo creo que eso es lo que me deja más cachudo, qué le estará diciendo a la niña. He preparado mis hipótesis sin bases pero igual (como esos queques veganos que no llevan huevo y uno los encuentra lo más ridículo del mundo pero funcionan a la perfección y para mayor joda hay gente que los consume por preferencia no obligación):
- Cabe la posibilidad de que sus discursos no sean tales sino que sean narraciones. De muchos tipos éstas pueden ser, pero me gusta pensar que pueden corresponder a su mitología natal tan probable y preferentemente nórdica o tal vez más eslava-escandinava pero algo medio rubio, y como todo lo medio rubio o rubio enterito, lleno de incongruencias pero aún así bastante lindo. Quizás la blonde tiene miedo de que su hija olvide sus raíces - se me ocurre que ésta es fruto de una cachita con algún indio, harto chilensis le salió la huacha chica, pero igual habla en ese idioma remoto la enana.
- Tal vez esta rubia oxigená, que cree que nosotros somos lo suficientemente estúpidos como para creer que ella es así de rubia naturalmente, le da a su hija lecciones de vida tentativamente feministas y muy posiblemente progresistas acerca de como no tiene que dejarse seducir por los encantos de un latin lover bien austral, de como tiene que ser independiente, de como tiene que mantener su figura esbelta para seguir con el legado de belleza septentrional que ella y sus antepasados tanto se han esforzado en mantener, de como no tiene que quedar preñada de un indio, etcétera.
- A lo mejor esta rubia que no es tan legalmente rubia intenta implantarle a su hija la intelectualidad de un país desarrollado que jamás será posible propiciar en un ambiente tan distópico como lo es Maipú, en especial cuando ambas se bajan en Santiago Bueras como perdidas - mentira, esa hueá es de mi propia olla de falacias, nunca he visto a una hembra caminar con más determinación que ésta.
- Otras, que se me ocurrieron o se me ocurrirán.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)