...arder en la intensidad del fuego que grita ahogado, consumidor del aire de los bailarines desesperados.
...conciliar la paz con el misterio, reconocer la totalidad el enigma y aceptar las verdades vedadas de luz.
...oír el poema amorfo de belleza incomparable, en la predeterminada espontaneidad de su creación. El acto de gloria y valor que le da su nacimiento.
...ser más allá de la carne, ser a través de otros, seguir siendo cuando yo ya no sea.
...ser el pontífice de las voces destinadas a nacer no en esta tierra, sino en otra que yace en su interior.
...poder hablar más fuerte que los demonios de la soledad.
Antes de morir quiero adueñarme de mí mismo.
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