"Él tenía una capacidad que yo no fui capaz de entender en un principio. Ahora, más avanzado en el estudio de su ser, me es posible comprender que ciertas cosas que yo creía falencias son en realidad facultades. Esperen, esperen, sé que es arriesgado decirlo pero puedo comprobarlo. Lo comprobé cuando conocí a quien tiraba de los hilos sanguíneos. Tenían la misma característica, en un principio (y me acuerdo de una instancia en especial, que prefiero guardarme para mí) me pareció algo tremendamente patético, luego logré aceptar que era en verdad parte de su estrategia... Si es que la tenía, si es que no me la estoy jugando mucho.
Era la habilidad de neutralizarse completamente, no dejando ningún esbozo de personalidad visible, convirtiéndose tan sólo en un símbolo de la condescendencia y quizás, del misterio disuelto en agua. No me importa si fue su timidez o su falsedad o quizás algo en mí, pero yo no lo vi ni de soslayo y no lo vi por un buen tiempo: Se mantuvo oculto, ajeno a mí y lo que me rodeaba hasta que finalmente vi algo en él - nunca ha sido su verdadero yo, me arriesgo a decir, no obstante no un yo falso sino que un yo distinto perfectamente elaborado que tiene tanto de verdadero como ese yo que desconozco... Si es que hay tal.
Eso fue lo que me hechizó en primera instancia."
No hay comentarios:
Publicar un comentario