Temblando, con el pelo desordenado y vodka desorbitándole los ojos se miró en el espejo.
"No sé que hacer, no sé que hacer. Esto me está pasando la cuenta. Creí que podía controlarlo, sin embargo no tengo la capacidad. Me cala la situación más hondo de lo que pensé sería posible, se hunde en mí cual flecha esta verdad, abriendo agujeros en mi interior. Una herida pretérita, la pensaba cicatrizada, resurge cruelmente desde el olvido con sus dichos. No es su culpa, no, no, no. No sabe lo que dice, no sabe como me afecta. No es quien dice, es lo que dice. Lo que dice y que tiene el poder para decirlo y la facultad de convertirlo en cierto. Su juicio, tan válido. Y yo, tan miserable, tan patético. Jamás suficiente, al salir a la vida el mundo me devorará como un leopardo devora a la gacela, avispado y feroz el felino y yo sensible y débil. Me destruirá. Un entorno de hostilidad disimulada, escondida cínicamente entre sonrisas falsas, conversaciones risueñas y tragos y cigarrillos. Compartir. ¿Compartir yo con ustedes? No soy digno, mas ustedes tampoco. En que clase de ilusión burda estamos viviendo que creemos que nuestras vidas valen algo, un peso, un centavo ¡Nada! ¡No valemos nada! A nadie le importa. Nadie se da cuenta. Cuando la bohemia y el descontrol me pasen la cuenta a nadie le importará verme en la decadencia agonizante, tal vez a un par de hermanos fieles que no significan nada para el mundo tampoco. ¿Pero para qué estoy aquí? ¿Tengo una puta misión, siquiera? Lo dudo, lo dudo. Mi existencia es completamente prescindible, absolutamente reemplazable, soy una creación extra. Tal vez, hecho de las sobras de lo que fue la creación de otros seres perfectos (Que por cuidadosos los dioses dejaron sobras). En una de ésas, las deidades sólo me convocaron al mundo terrenal con el objetivo de divertirse viéndome en mi silenciosa auto-destrucción, si es que tengo un motivo de estar, claro. Aquí estoy para consumirme a mi mismo, atacarme repetidas veces, flagelarme donde nadie se pueda dar cuenta para no dar lástima. Lástima, lástima es lo que siente ella que está afuera. Siente cariño por mí, pero estoy seguro que es únicamente la costumbre..."
La voz exterior anunció su entrada próxima. Tomó agua desde el lavamanos y se enjuagó la cara, tratando de recomponerse. Corrió el pestillo y la dejó pasar. Un abrazo largo y muchas palabras de explicación y compasión al aire, tiempo perdido. Pidió que le dejaran a solas, ella le hizo caso (con la promesa de que no sería mucho rato). Una sonrisa afirmativa, la puerta cerrada.
"Todos nosotros, execrables. Abominables, inservibles a su lado. Para qué siquiera intentarlo. El destino no tendrá ni gracia ni piedad conmigo y más vale que sepa arreglármelas. O que sepa cuando rendirme. Para qué andar con cosas, la vida no funcionará para mí. (Al Espejo) ¡Mírate, mírate! Qué mierda eres, un asco, una basura. You're an ugly mess, made to make mistakes. Carente de talento, quizás sabes como empuñar bien una pluma pero eso no te llevará a ningún lado. No hay nada de especial en ti, todos te han mentido, todos te han tenido piedad, trágica mierda..."
Pedían usar el baño, con los motivos para los que se hizo el baño. Inhala, exhala, y afuera. Una sonrisa mentirosa, hay que sobrevivir.
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